Orígenes Del Lugar
Mucho antes de que esta casa tuviera un apellido, el Aljarafe ya miraba al vino. Fenicios, romanos, musulmanes y cristianos cultivaron estas tierras; siglos después, desde Sevilla, sus vinos cruzarían el Atlántico rumbo al Nuevo Mundo.
El primer testimonio escrito de la bodega aparece en 1641. Ya entonces se hablaba de lagar, viñas y vasijas. Lo demás pertenece a ese territorio que Góngora conoce bien, donde los documentos terminan y empiezan las leyendas.







